Funcionamiento cerebro

¿Qué ocurre en el cerebro de una persona con TDA/H? El oxígeno no llega al cerebro.

Cuando nos enfrentamos a resolver un problema, la cuestión inicial genera una serie de interrogantes adicionales. Las respuestas a estas preguntas proporcionan una visión esclarecedora que nos satisface intelectualmente y nos convence. Este enfoque es fundamental para investigar trastornos, como el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA/H). En un apartado anterior hemos señalado la existencia de seis tipos distintos de déficit de atención e hiperactividad, pero surge la pregunta: ¿cómo se demuestra esto de forma científica, más allá de simples cuestionarios o pruebas psicológicas? ¿Qué ocurre realmente en el cerebro de una persona con TDA/H y cuáles son las diferencias claras entre cada tipo?

Es aquí donde entra en juego el escáner SPECT (Tomografía Computarizada de Fotón Único). Esta técnica diagnóstica permite visualizar la distribución tridimensional de un contraste radiactivo específico en el cerebro. El dr. Daniel G. Amen, director del Amen Clinics en Estados Unidos, ha llevado a cabo estudios exhaustivos utilizando SPECT cerebral para diversos trastornos psiquiátricos, incluido el TDA/H. Aunque esta técnica se considera diagnóstica, no se aplica ni a investigaciones ni para el diagnóstico del TDA/H en España.

Por tanto, nos basaremos en las investigaciones realizadas en Estados Unidos con esta técnica, que ofrecen información valiosa. El SPECT permite evaluar la perfusión sanguínea y la actividad metabólica cerebral mediante el uso de un elemento radiactivo (tecnecio) como contraste. Aunque el contraste radiactivo hace que esta técnica sea interesante para la investigación, no es tan práctica para el diagnóstico, ya que sólo puede realizarse un contraste al año debido al riesgo asociado con la radiactividad. No recomendamos someter a un niño en pleno desarrollo del sistema nervioso a este contraste.

Sin embargo, al considerar los beneficios de esta técnica según las investigaciones del dr. Amen, se revela que el SPECT permite evaluar tanto la perfusión sanguínea cerebral como el metabolismo o la actividad nerviosa. Ambos aspectos, individualmente o en su conjunto, muestran alteraciones en el TDA/H. Enfoquemos inicialmente en la perfusión sanguínea cerebral. Cuando existe una perfusión homogénea y adecuada a todo el cerebro, el SPECT nos presenta una imagen de esta circulación sanguínea, como se observa en la Imagen 1.

Imagen correcta perfusión sanguínea cerebral

Imagen 1

La representación virtual del cerebro desde la base que esperamos encontrar en casos normales o saludables es la que muestra un volumen en todas las áreas con flujo sanguíneo. Esta imagen es deseable y esencial para un funcionamiento óptimo del sistema nervioso, revelando espacios acordes con la anatomía cerebral natural. Sin embargo, en el caso del TDA/H, las imágenes proporcionadas por el SPECT son notoriamente diferentes y dan luz sobre lo que está ocurriendo en este cerebro, especialmente cuando se crea una representación virtual en tres dimensiones con resultados de la tomografía.

La imagen 2 ilustra un ejemplo de perfusión sanguínea en un caso de TDA/H, en el que se observa una disminución significativa del flujo sanguíneo en áreas específicas del cerebro. Los grandes espacios vacíos evidencian claramente el déficit circulatorio, localizándose en este caso en las áreas prefrontal y temporal. Después de examinar estas imágenes, es probable que, además de experimentar asombro si es la primera vez que uno se encuentra con información de este tipo, la persona se sienta más intranquila o preocupada que cuando inicialmente se diagnosticó el TDA/H.

¡No llega la sangre correctamente al cerebro!

Imagen 2

La famosa expresión “una imagen vale más que mil palabras” adquiere un significado contundente en este contexto. Si la sangre, es decir, el oxígeno, no llega adecuadamente a todas las áreas cerebrales, es lógico que se manifiesten trastornos del comportamiento y, por supuesto, cierto grado de déficit de atención. La deducción parece completamente lógica, ¿no es así? Pero no nos quedemos sólo en la lógica; exploramos la ciencia para obtener respuestas a las siguientes preguntas que podrían surgir después de ver estas imágenes: «¿Cómo afecta la mala circulación sanguínea cerebral al TDA/H?» y «¿Por qué hay un flujo sanguíneo deficiente en el cerebro?».

Imaginemos por un momento las implicaciones de que la sangre, es decir, el oxígeno, no llegue adecuadamente al cerebro. ¡El cerebro prácticamente se apaga! Como consecuencia lógica, surge una alteración en la personalidad. De esta forma, se comprende por qué estos niños tienen dificultades para prestar atención, comportarse adecuadamente o aprender. Sin duda, cualquier persona, ya sea niño o adulto, con una hipoperfusión sanguínea cerebral experimentará cambios en su comportamiento, emociones e incluso en la forma de pensar, ya que el cerebro modula todas estas acciones. Nuestra identidad, lo que llamamos “Ser” o “Yo”, es un reflejo directo de cómo funciona nuestro cerebro, compuesto por cuatro lóbulos que integran diversas emociones. En el TDA/H, los lóbulos frontal y temporal, ubicados detrás de la frente y sobre las orejas, respectivamente, son los más comúnmente afectados por la disminución del flujo sanguíneo.

Es posible que surja la pregunta: «Si el cerebro se está apagando, ¿por qué estos niños están hiperactivos y no pueden dejar de moverse?». La respuesta radica en que, cuando un niño no puede desarrollar adecuadamente la conciencia de sí mismo y no puede integrar la información externa de forma correcta desde los primeros años, puede no tener la capacidad de estar en reposo. Sin embargo, esto no disminuye su energía física, ya que los niños son conocidos por ser pura energía. Sucede que esta energía se manifiesta de forma descontrolada, sin conciencia y sin restricciones racionales. Recordemos que la razón y la capacidad de razonamiento se generan en el lóbulo prefrontal. Aunque esto explica los casos más típicos, es sólo una cara de la moneda. Hay otra cara que revela el SPECT cerebral: la actividad metabólica.

La técnica SPECT permite evaluar las áreas cerebrales hiperactivas frente al porcentaje de actividad normal. Las imágenes muestran zonas con exceso de actividad metabólica, que suelen asociarse con trastornos obsesivo-compulsivos, problemas de ansiedad, ciertas formas de depresión, entre otros. En condiciones normales, el escáner muestra hiperactividad en la zona occipital (cerebelo y área visual o corteza occipital). Cuando esta zona no presenta hiperactividad, o cuando existen otras áreas con exceso de actividad que no se encuentran en la parte occipital, indica que algo no funciona correctamente.

Imatge cervell

En función del área cerebral afectada de hipoperfusión, el área afectada por hiperactividad metabólica y los neurotransmisores afectados, se puede clasificar el TDAH en 6 tipos. Cada uno de ellos mostrará unas características psicológicas diferentes.

  • Tipo 1: Clásico (Déficit de Atención + Hiperactividad)
  • Tipo 2: Déficit de Atención
  • Tipo 3: Giro Cingulado hiperactivo
  • Tipo 4: Hipoperfusión en los temporales y déficit de GABA
  • Tipo 5: Sistema límbico hiperactivo
  • Tipo 6: Hiperexcitación cerebral generalizada

En el siguiente apartado estudiamos uno por uno estos 6 tipos, empezando por el clásico, que es el que es mayoritariamente diagnosticado o el más común.