Nutribiología aplicada
El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA/H), como otras condiciones de salud que abordamos, lo enfocaremos desde una perspectiva biológica. En otras palabras, consideramos que el TDA/H tiene su origen en una alteración a nivel biológico o funcional, siendo consecuencia de un problema orgánico de la salud y no meramente psicológico, a veces vinculado con el desarrollo neuronal incorrecto. Por tanto, al tratarse también de un trastorno físico, y no sólo neuropsicológico, es esencial encontrar respuestas a preguntas como «¿Por qué mi hijo?», «¿Cuál es la causa?», «¿Qué le está sucediendo? » y, por supuesto, «¿Cuál es la solución?».
Sostener que el TDA/H es un problema físico sin poder identificar sus causas ni comprender lo que ocurre en el cuerpo de un niño resulta ilógico. Incluso en fuentes como Wikipedia se señalan los trastornos biológicos como posibles causas. Sin embargo, la medicina convencional responde de forma vaga e imprecisa a estas preguntas. Esto genera inseguridad en padres y educadores en cuanto a cómo abordar la problemática del niño. Muchos padres se sienten culpables por la conducta de sus hijos, mientras que los profesores simplemente buscan que los niños estén medicados para evitar interrupciones en clase o mantener el orden. Como resultado, se diagnostica el TDA/H con una ligereza creciente por parte de los profesionales, basándose en pruebas psicológicas que evalúan rasgos psicológicos, habilidades cognitivas o comportamiento. Esta forma de diagnóstico suele comportar errores al no comprender el problema subyacente.
Enfocaremos nuestra atención en lo que se supone es un trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad de origen físico, lo que es esencial para abordar el TDA/H de forma natural. Para responder a las preguntas comunes de los padres, adoptaremos una perspectiva biológica y bioquímica. Este enfoque nos permitirá abordar un trastorno funcional del sistema nervioso, que se manifiesta de forma leve o moderada, sin convertirse en una enfermedad clínica con signos y síntomas físicos evidentes. Aunque este enfoque pueda parecer poco contrastado desde la perspectiva de la medicina ortodoxa, se vuelve claro y preciso cuando se observa desde la bioquímica aplicada y la nutribiología.
¿Pero qué implica la nutribiología y la bioquímica aplicada? En el ámbito de las terapias alternativas, la naturopatía es conocida por aplicar el principio de apoyar la autosanación del cuerpo considerando la psiconeuroinmunoendocrinología, es decir, la interrelación de diferentes sistemas. A partir del trabajo de Linus Pauling, surge una rama más científica que se fusiona con la biología, bioquímica y nutrición, dando lugar a la medicina ortomolecular. Esta terapia aplica principios y conocimientos para tratar trastornos a nivel bioquímico y celular, abordando la causa del trastorno y logrando resultados a largo plazo.